{"id":1031,"date":"2019-10-28T12:56:37","date_gmt":"2019-10-28T12:56:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.uni3venezuela.org.ve\/?p=1031"},"modified":"2019-12-11T17:04:43","modified_gmt":"2019-12-11T17:04:43","slug":"200-perro-seco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.uni3venezuela.org.ve\/index.php\/2019\/10\/28\/200-perro-seco\/","title":{"rendered":"200 a\u00f1os de la Batalla de Perro Seco"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; color: #000000;\">200 A\u00d1OS DE LA BATALLA DE PERROSECO (18 dde Enero de 1817).- Comenz\u00f3 el ataque y la respuesta desde las alturas de la ciudad por parte de las fuerzas del Gobernador Lorenzo Fitz Gerald y\u00a0 Ceruti fue contundente.\u00a0 Un fuego viv\u00edsimo y una artiller\u00eda bien servida se erigi\u00f3 en obst\u00e1culo.\u00a0 El oficial Juan Jos\u00e9 Conde describe la tentativa de ocupar la ciudad as\u00ed: \u201cPiar dispuso que llamasen la atenci\u00f3n del enemigo los coroneles Pedro Le\u00f3n Torres por la bater\u00eda 2 y Jos\u00e9 Mar\u00eda Chip\u00eda, por el atrincheramiento de la Alameda con cien hombres cada uno.\u00a0 Entre tanto el sereno y laborioso coronel Bartolom\u00e9 Salom fue destinado con poco m\u00e1s de doscientos hombres para dar el ataque principal por el atrincheramiento de\u00a0<em>Perroseco<\/em>.\u00a0 El resto del ej\u00e9rcito qued\u00f3 de reserva al pie del Cerro del Zamuro, frente al reducto enemigo con los Generales Piar y Cede\u00f1o.\u00a0 La noche estaba h\u00fameda y tenebrosa, ni unos a otros nos mir\u00e1bamos.\u00a0 A las doce nos pusimos en movimiento pero el enemigo, sin duda advertido de ello por su espionaje y el ladrido de algunos perros, rompi\u00f3, el primero, con fogosa artiller\u00eda y mosqueter\u00eda en toda la cortina, bater\u00edas y buques de guerra, cuya luz igualaba casi la del mediod\u00eda.\u00a0 En tan malograda empresa perdimos m\u00e1s de setenta de tropa que perecieron trepando imp\u00e1vidos los fosos y atrincheramientos de<em>Perroseco<\/em>\u00a0donde murieron los valientes Comandantes Joaqu\u00edn Pe\u00f1a y Capit\u00e1n Pedro Cadenas, muchos se salvaron de ser fusilados unos a otros a favor de las voces\u00a0<em>papel\u00f3n y queso<\/em>\u00a0que era la se\u00f1a y contrase\u00f1a.\u00a0 M\u00e1s afortunado el Coronel Pedro Le\u00f3n Torres, pudo sorprender a los enemigos del n\u00famero 2 y ocupar esta bater\u00eda, pero al dar parte para que la reserva auxiliase, el enemigo desembarazado de su principal atenci\u00f3n lo oblig\u00f3 con los fuegos del reducto a retirarse.\u00a0 En fin cada uno por donde pudo se incorpor\u00f3 a la reserva.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; color: #000000;\">Al siguiente d\u00eda despu\u00e9s de recogidos algunos heridos, nos retiramos al sitio del Juncal, legua y media de la plaza.\u00a0 Piar dispuso por orden general que el Coronel Salom y los dem\u00e1s oficiales que asistieron al asalto llevasen en el pecho de sus casacas, pendientes de una cinta roja, el mote distintivo \u00b4<strong><em>Valor y fortuna en Perro Seco, 1817\u201d<\/em><\/strong>.<\/span><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"275\" height=\"183\" src=\"http:\/\/www.uni3venezuela.org.ve\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/UNI3-Venezuela-Batalla-Perro-Seco.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1032\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<h1 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; color: #000000; font-size: 18pt;\">Angostura, hace doscientos a\u00f1os atr\u00e1s<\/span><\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; color: #000000;\">Por:<strong> Sigfrido Lanz Delgado<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; color: #000000;\">Luego de la victoria obtenida en la batalla de El Juncal, ocurrida el 27 de septiembre del a\u00f1o 1816, en las cercan\u00edas de la ciudad de Barcelona, Manuel Piar toma la decisi\u00f3n de dirigirse a la provincia de Guayana. Era el general curazole\u00f1o uno de los pocos oficiales del ej\u00e9rcito libertador, convencido de las bondades militares que brindaba este territorio a las armas republicanas. Dec\u00eda a este respecto, en comunicaci\u00f3n enviada al Libertador el d\u00eda 16 de enero del a\u00f1o 1817, lo siguiente: \u00abLas ventajas que nos ofrece esta provincia libre son incalculables. Los inmensos caudales de los espa\u00f1oles en ella nos proporcionan para adquirir de los extranjeros elementos militares. Su situaci\u00f3n nos da un asilo seguro y la moral pura de sus habitantes, no corrompidos todav\u00eda, nos permite la organizaci\u00f3n de un ej\u00e9rcito fuerte y valeroso, capaz de liberar la Rep\u00fablica\u00bb. El 8 de octubre, a la cabeza de un ej\u00e9rcito conformado por 1.300 efectivos, inicia la marcha hacia el apartado suelo orinoquense, sin sospechar para nada los sinsabores que aqu\u00ed le aguardaban. Ten\u00eda la capital provincial entonces apenas 43 a\u00f1os de vida, pues hab\u00eda sido fundada en 1764, durante la gobernaci\u00f3n de Joaqu\u00edn Sab\u00e1s Moreno de Mendoza y se mostraba ahora como uno de los m\u00e1s fieles reductos del realismo venezolano. A Piar tocar\u00e1 la gloria de derrotar a sus defensores realistas e incorporar este territorio a las armas del ej\u00e9rcito republicano.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; color: #000000;\">Por esos a\u00f1os de la primera d\u00e9cada del siglo XIX los pobladores de la provincia de Guayana, asimilados al sistema colonial, que habitaban en la capital, en Upata y Guayana la Vieja, eran de procedencia canaria algunos, otros de Catalu\u00f1a y otros de distintos lugares de Venezuela. Contados eran los que ten\u00edan ra\u00edces ancestrales en esta provincia, Muy pocos, por no decir ninguno, hab\u00edan nacido en este territorio, de manera que no hab\u00eda aqu\u00ed un n\u00facleo de poblaci\u00f3n criolla adherida por intereses y sentimientos al territorio guayan\u00e9s. Por esta raz\u00f3n no gozaba la causa independentista de una base social importante aqu\u00ed en la provincia. Al respecto nos dice lo siguiente el historiador guayan\u00e9s, Manuel Alfredo Rodr\u00edguez, \u00abNo exist\u00eda en Guayana, una clase criolla culta, econ\u00f3micamente poderosa y movida por el elan o la gana de hacer la historia (\u2026) casi no exist\u00eda agricultura ni cr\u00eda en manos de particulares y la zona productiva del Caron\u00ed estaba bajo control de los capuchinos catalanes (\u2026) no se hab\u00edan dado las condiciones ni transcurrido el tiempo necesario para que los pioneros espa\u00f1oles generaran una descendencia criolla con sentido de la nacionalidad. Si las autoridades eran espa\u00f1olas, tambi\u00e9n lo eran los comerciantes, los pocos propietarios, los militares y los miembros del clero secular y regular (\u2026) Los indios reducidos eran un elemento pasivo en manos de los Capuchinos y Observantes, todos fidel\u00edsimos realistas por frailes y por espa\u00f1oles\u00bb (La ciudad de la Guayana del Rey. 1991; 152-153).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; color: #000000;\">En verdad que esta provincia al sur del r\u00edo Orinoco ten\u00eda una historia muy particular. Su proceso de formaci\u00f3n colonial era lo bastante sui generis, lo que influy\u00f3 para que, a la hora del conflicto independentista, sus pobladores se adhirieran al bando realista. Debido a lo muy reciente de la fundaci\u00f3n de Angostura, no hubo tiempo para que se formara aqu\u00ed una clase social criolla due\u00f1a de grandes latifundios, propietaria de inmensas haciendas sembradas de plantas de cacao, tabaco o ca\u00f1a de az\u00facar; tampoco hubo esclavitudes numerosas, pues la regi\u00f3n contaba con suficiente poblaci\u00f3n ind\u00edgena que pod\u00eda ser convertida en mano de obra al servicio de las necesidades de los colonialistas espa\u00f1oles; pocos fueron los africanos tra\u00eddos a este territorio a trabajar en condiciones de esclavitud; no se form\u00f3 en consecuencia un sector social pardo en n\u00famero sobresaliente. En definitiva, no se contaba con un n\u00facleo de poblaci\u00f3n criolla con poder\u00edo econ\u00f3mico y con intereses pol\u00edticos en conflicto con el orden colonial. El principal grupo socioecon\u00f3mico provincial lo constitu\u00edan los misioneros Capuchinos y estos eran casi todos partidarios de la continuidad del orden colonial. Esto es lo que explica el partidarismo realista de los guayaneses.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; color: #000000;\">La capital, Angostura, se mostraba, para esos a\u00f1os iniciales del siglo XIX, como una ciudad peque\u00f1a, habitada por unas seis mil personas y con una actividad econ\u00f3mica, sobre todo comercial, bastante modesta. Pero esta actividad comercial no era con la metr\u00f3polis espa\u00f1ola directamente, pues de aqu\u00ed eran muy escasas las embarcaciones que tomaban la ruta hacia el puerto orinoquense. Dado que en territorio guayan\u00e9s no se descubrieron minas de oro ni de plata el territorio no goz\u00f3 de atractivos para los peninsulares ni para los monarcas espa\u00f1oles. Estos m\u00e1s bien descuidaron la provincia. A veces enviaban las autoridades metropolitanas alguna embarcaci\u00f3n con algunos v\u00edveres con que socorrer a los colonizadores guayaneses.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; color: #000000;\">En verdad no result\u00f3 f\u00e1cil el poblamiento colonizador de esta provincia y de la ciudad de Angostura en particular. A las personas que aceptaban el reto de venirse a este apartado lugar las autoridades deb\u00edan ofrecerle varios incentivos, como por ejemplo, sitio para hato y solar para casa; peones indios para edificar vivienda y como mano de obra para sus sementeras o labranzas; tambi\u00e9n hab\u00eda que entregarles instrumentos de trabajo, como machetes, azadas y hachas. Con el mismo fin se permiti\u00f3 el casamiento de blancos con indias principales de las naciones Guaica, Guarauna y Caribe, pues as\u00ed se garantizaba mayor cantidad de nacimientos y el crecimiento natural de los habitantes. Esa pol\u00edtica de poblamiento fue propiciada por gobernadores ilustrados como Manuel Centuri\u00f3n (1766-1776), Miguel Marmi\u00f3n (1784-1790), Luis Antonio Gil (1790-1797), y Felipe Inciarte (1799-1810).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; color: #000000;\">Para el a\u00f1o 1780 la ciudad era habitada por 1.513 personas, de los cuales 455 eran blancos, 499 negros, 363 zambos y mulatos y 246 indios (Tavera Acosta. Anales. 1954:153). Diez a\u00f1os despu\u00e9s alcanz\u00f3 4.600 y para comienzos del siglo siguiente albergaba poco m\u00e1s de seis mil personas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; color: #000000;\">Una epidemia ocurrida durante varios meses del a\u00f1o 1816 azot\u00f3 la poblaci\u00f3n, por cuya causa murieron centenares de personas, reduciendo m\u00e1s aun la cantidad de habitantes. Sin embargo, dado el partidarismo realista de la provincia de Guayana en esos primeros siete a\u00f1os de la guerra, muchas personas parciales de este bando de otras regiones de Venezuela, buscaron refugio en estas tierras del Orinoco ayudando as\u00ed a acrecentar el n\u00famero de sus habitantes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; color: #000000;\">Pero ser\u00e1 con la llegada a la provincia de Guayana de los efectivos del ej\u00e9rcito libertador cuando la vor\u00e1gine de la guerra ingrese a estas tierras con sus terribles consecuencias. Por efectos de la misma la ciudad sufrir\u00e1 un terrible asedio durante los primeros siete meses del a\u00f1o 1817, que provocar\u00e1 muchas muertes entre sus pobladores. Otro grupo encontr\u00f3 la muerte intentando evadir el asedio. Navegaron r\u00edo Orinoco buscando escapar por este medio pero apenas unos pocos lo lograron; los sobrevivientes recalaron en la isla de Granada. De manera que cuando oficiales y tropas del ej\u00e9rcito libertador entraron a la ciudad, una vez concluido el largo y terrible sitio, muy pocas personas encontraron sanas y salvas dentro de sus paredes. La ciudad hab\u00eda dejado de ser tal para convertirse en un verdadero cementerio. En un censo de poblaci\u00f3n realizado en 1823 se nota la mortandad padecida esos a\u00f1os de la guerra, pues la cifra arrojada esa vez fue de 3.372 habitantes, es decir la mitad de los existentes al comienzo del conflicto.<\/span><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.uni3venezuela.org.ve\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/UNI3-Venezuela-Fortin-El-Zamuro-Ciudad-Bolivar-1024x682.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1036\" width=\"512\" height=\"341\" srcset=\"https:\/\/www.uni3venezuela.org.ve\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/UNI3-Venezuela-Fortin-El-Zamuro-Ciudad-Bolivar-1024x682.jpg 1024w, https:\/\/www.uni3venezuela.org.ve\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/UNI3-Venezuela-Fortin-El-Zamuro-Ciudad-Bolivar-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.uni3venezuela.org.ve\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/UNI3-Venezuela-Fortin-El-Zamuro-Ciudad-Bolivar-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.uni3venezuela.org.ve\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/UNI3-Venezuela-Fortin-El-Zamuro-Ciudad-Bolivar.jpg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; color: #000000;\">Respecto a las caracter\u00edsticas de la ciudad de Angostura en esos tiempos cuando la tragedia de la guerra no se hab\u00eda hecho presente, un viajero extranjero, que visit\u00f3 la capital provincial, nos dej\u00f3 la siguiente pincelada. \u00abAngostura, dice, est\u00e1 situada en la falda de una colina (\u2026) Las calles est\u00e1n bien delineadas y la mayor parte paralelas al curso del r\u00edo. Muchas casas est\u00e1n construidas sobre la roca enteramente descubierta (\u2026) Las casas son altas, agradables y la mayor parte de piedras (mamposter\u00eda), pero sus alrededores ofrece puntos poco variables\u00bb (Humboldt. 1800).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; color: #000000;\">Otra descripci\u00f3n de Angostura del a\u00f1o 1811, elaborada por el Can\u00f3nigo de la Catedral, Don Jos\u00e9 Alem\u00e1n, arroja la siguiente descripci\u00f3n: \u00abLa capital est\u00e1 colocada en la parte m\u00e1s angosta del Orinoco a la falda de un peque\u00f1o cerro que le hace formar casi la figura de media luna: sus calles principales corren de oriente a occidente y una de ellas que se llama la Muralla que no tiene m\u00e1s que un frente de casas, est\u00e1 sobre la margen del r\u00edo; las dem\u00e1s que atraviesan la ciudad corren de norte a sur, y todas son iguales en ancho y recta a cordel, empedradas, y de un declive dirigido al mediod\u00eda tan suave que no causa cansancio alguno. Hay pocas casas que no tengan cuerpo alto, las dem\u00e1s son de un solo cuerpo, y todas blancas. Se han construido tres puntos fuertes: el primero, llamado reducto de Fernando S\u00e9ptimo est\u00e1 encima del cerro, el cual no domina del todo las dos entradas de la ciudad, y est\u00e1 hecho de haces de rama y sacos de arena. El segundo se llama Punta del Castillo, el cual est\u00e1 construido como el primero, sus fuegos dominan todo su frente y ancho del Orinoco. El tercero se llama Santa B\u00e1rbara, hecho de lo mismo que los otros, capaz solamente para cuatro ca\u00f1ones, est\u00e1 algo separado de la ciudad y domina las avenidas de San Rafael y Buena Vista y la plaza del Convento, pero con todo la entrada, especialmente de noche, es libre por todos los lados, pues que todas las bocacalles est\u00e1n abiertas. El n\u00famero de almas con corta diferencia ser\u00e1 el de siete mil si bien el de los hombres, pero estos est\u00e1n bastante entusiasmados a favor del rey de Espa\u00f1a (Don Jos\u00e9 Alem\u00e1n, Can\u00f3nigo de la Catedral, en: Tom\u00e1s Surroca. 2003; 18-19).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; color: #000000;\">Las casas de los habitantes de Angostura estaban fabricadas de piedra, arcilla y tejas, y se levantaron sobre una colina rocosa a la orilla del r\u00edo en el lugar donde el gran r\u00edo Orinoco estrecha su cauce. Ese suelo rocoso se acondicion\u00f3 a fuerza de explosivos, mandarrias y cinceles para poder construir las edificaciones y calles de la ciudad. Los trabajadores utilizados como mano de obra fueron los ind\u00edgenas de las misiones, dirigidos por alba\u00f1iles espa\u00f1oles. La ciudad contaba con edificios emblem\u00e1ticos, como el cuartel de artiller\u00eda, un almac\u00e9n para guardar p\u00f3lvora y armamento, un hospital militar, una vistosa casa destinada para educaci\u00f3n de la juventud, la residencia del gobernador, la Contadur\u00eda de la Real Hacienda, la residencia del Obispo y la iglesia Catedral.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; color: #000000;\">Los nombres de las calles que atravesaban la ciudad por esos tiempos eran los siguientes. La m\u00e1s pr\u00f3xima al r\u00edo se identificaba de varias maneras: calle Orinoco, de la Alameda o de la Muralla; luego estaban, la calle Principal, de la Laguna o de la Iglesia; Amor Patrio; Rosario; calle del Gobierno, de la Paciencia o Fajardo; calle Nueva o de las Orozco; del espejo; calle San Cristobal o de las Vall\u00e9s, calle Babilonia; de la Tumbaz\u00f3n; de las Amazonas. Estaban tambi\u00e9n los siguientes barrios: el Retumbo, el Temblador, el Sanj\u00f3n, la Zapoara, y Perro Seco. En este caso, las casas eran ranchos fabricados de barro y techo de palmas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; color: #000000;\">La actividad econ\u00f3mica fundamental de los habitantes de la ciudad era el comercio. Por el puerto sal\u00edan peri\u00f3dicamente hacia otros lugares de la Capitan\u00eda General de Venezuela y a otras islas del Caribe, ganado vacuno, caballos, mulas, carne de res, quesos y sebo, que era la principal riqueza econ\u00f3mica de la regi\u00f3n. Tambi\u00e9n se extra\u00eda tabaco, cultivado por los agricultores de Upata. Para el a\u00f1o 1803 este comercio se hac\u00eda a trav\u00e9s de 34 peque\u00f1as embarcaciones fondeadas en el r\u00edo Orinoco, propiedad de comerciantes catalanes asentados en la ciudad. (Ugalde Luis. 1994; 307). Los habitantes angosturenses se surt\u00edan de los pueblos de misiones, Marhuanta, Panapana, Orocopiche y Buena Vista, que suministraban carne, casabe, verduras y otras vituallas, pues alrededor de la ciudad las tierras eran inf\u00e9rtiles, nada apropiadas para el cultivo de productos agr\u00edcolas. Eventualmente arribaba a la ciudad una embarcaci\u00f3n procedente de Espa\u00f1a trayendo Harina de trigo, lienzos, vinos, quesos, aceite, y utensilios de trabajo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; color: #000000;\">Ya para 1819, a\u00f1o del Congreso de Angostura, la ciudad contaba con once tiendas de mercer\u00eda, doce tiendas mestizas, una bodega, veintis\u00e9is pulper\u00edas, once locales para ventas de v\u00edveres y caldos. Tambi\u00e9n ten\u00eda dos escuelas de primeras letras para ni\u00f1os y ni\u00f1as. Hab\u00eda comenzado su recuperaci\u00f3n, ahora cuando El Libertador, el m\u00e1s prominente venezolano, habitaba la ciudad y era ella entonces la capital de la Rep\u00fablica libre.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; color: #000000;\">Nota al margen: En pocos meses se iniciar\u00e1 el ciclo bicentenario guayan\u00e9s. El primer hecho relevante a recordar de este ciclo aconteci\u00f3 en el mismo momento de la arribada a las orillas del Orinoco de las tropas conducidas por el general Manuel Piar, a mediados de noviembre del a\u00f1o 1816. El d\u00eda 21 de este mes estaba ya Piar con su gente en la margen oriental del gran r\u00edo, dispuesto a dirigirse hacia la capital Angostura a tomarla por la fuerza. De aqu\u00ed en adelante ocurrir\u00e1n acontecimientos extraordinarios en la provincia, que se extender\u00e1n hasta diciembre de 1819, \u00faltimo mes y a\u00f1o de estad\u00eda de Sim\u00f3n Bol\u00edvar en estas tierras. Los hechos acontecidos trastocaron para siempre la evoluci\u00f3n de la historia venezolana. Fueron acontecimientos de car\u00e1cter rupturistas, significaron un antes y un despu\u00e9s en nuestro pa\u00eds. Sin embargo, los que gobiernan hoy esta entidad no valoran en su justa medida tales hechos y a los personajes actuantes all\u00ed. Por eso es que no se avizoran actos conmemorativos organizados por dichas autoridades gubernamentales, acordes con la importancia de tales fechas. A esta conclusi\u00f3n llega uno luego de observar que respecto al ciclo bicentenario venezolano, iniciado en 2010, nada se ha hecho, m\u00e1s all\u00e1 de unas ofrendas florales y unos insulsos discursos proferidos por alg\u00fan militar o pol\u00edtico del chavismo, en las fechas aniversarias correspondientes. Adem\u00e1s, ya no hay tiempo para organizar actividades ejemplares, extraordinarias, dignas de los h\u00e9roes que por nuestro territorio circularon, y en correspondencia con la trascendencia de los hechos acontecidos, pues como dijimos, este ciclo bicentenario se iniciar\u00e1 dentro de poco, el pr\u00f3ximo 21 de noviembre, cuando se estar\u00e1n cumpliendo doscientos a\u00f1os del comienzo de la campa\u00f1a militar de Manuel Piar en territorio guayan\u00e9s. Honor sincero y desinteresado le rendimos al h\u00e9roe de San F\u00e9lix, al Libertador Sim\u00f3n Bol\u00edvar y dem\u00e1s oficiales del Ej\u00e9rcito Libertador que durante dos a\u00f1os hicieron de Angostura el epicentro de la disputa por la independencia venezolana. Lamentablemente los que gobiernan aqu\u00ed hoy no reconocen de hecho los m\u00e9ritos de nuestros h\u00e9roes. Pura ret\u00f3rica, mero palabrer\u00edo para complacencia de la galer\u00eda, no m\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; color: #000000; font-size: 10pt;\"><strong><em>Recopilaci\u00f3n realizada por el Sr. <span class=\"qu\" tabindex=\"-1\" role=\"gridcell\"><span class=\"gD\" data-hovercard-id=\"cafechuto@gmail.com\" data-hovercard-owner-id=\"74\">V\u00edctor Manuel Quintero Altuve<\/span><\/span><\/em><\/strong><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>UNI3 Gran Macizo Guayan\u00e9s en la historia<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1033,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"colormag_page_container_layout":"default_layout","colormag_page_sidebar_layout":"default_layout","footnotes":""},"categories":[17],"tags":[151,153,152],"class_list":["post-1031","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-filiales","tag-batalla-de-perro-seco","tag-independencia-de-venezuela","tag-manuel-piar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.uni3venezuela.org.ve\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1031","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.uni3venezuela.org.ve\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.uni3venezuela.org.ve\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uni3venezuela.org.ve\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uni3venezuela.org.ve\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1031"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.uni3venezuela.org.ve\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1031\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1037,"href":"https:\/\/www.uni3venezuela.org.ve\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1031\/revisions\/1037"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uni3venezuela.org.ve\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1033"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.uni3venezuela.org.ve\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1031"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uni3venezuela.org.ve\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1031"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uni3venezuela.org.ve\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1031"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}